CONSTRUCCIÓN SECA
El objetivo de la construcción seca es sustituir por elementos secos o prefabricados, la mayor cantidad de componentes húmedos que tradicionalmente aparecen en una obra, tales como hormigones, morteros, yesos… y en general, todos aquellos materiales que condicionen con su tiempo de fraguado el rápido avance de la obra.
La construcción seca se compone principalmente de tabiques, trasdosados y falsos techos constituidos de placas y de una estructura auxiliar de acero galvanizado sobre la que se atornillan las placas.
Sus ventajas son múltiples. Siendo la limpieza, la rapidez de ejecución, una buena flexibilidad, la calidad, un menor peso, la adaptabilidad y la facilidad de montaje frente al sistema tradicional, algunas de las cualidades más llamativas de este sistema.
Mientras que en el mercado nacional, la presencia de la construcción seca responde a un crecimiento paulatino, a nivel internacional, la implantación en la construcción de este sistema es cada vez mayor, donde ya no es una novedad, sino un procedimiento implantado y consolidado desde hace décadas.